domingo, 29 de julio de 2012

Criatura de compañía





Ha caído la noche. Miro el techo de mi habitación por largos minutos. Escucho con atención los sonidos que componen mi casa a estas negras horas. De lejos un auto pasa velozmente. Un gato callejero que parece anda en celo emite unos llantos peculiares, parece como si fuera un bebe. Otro auto cruza la cuadra. Ahora una pelea de gatos, bastante salvaje. Un perro llamado Phantom aporta con unos gruñidos. Supongo que nadie quiere que importunen su sueño.

Si me preguntaran que sensación tengo ahora, no sabría que responder. Cada vez que alguna de estas criaturas me abandona no lo creo. No hasta que la costumbre de su ausencia se hace latente. Dos lunas componen mi gélido paisaje nocturno. Una de ellas me mira y se va corriendo. La otra duerme placidamente sobre mi pecho. ¿Cuántas patas puedo ver ahora correr a mí alrededor? Largas hileras de serruchos blancos y muy afilados pero que nunca me lastimaron realmente. Sabían los límites entre una caricia, un juego y un daño verdadero. Al igual que esas garras que tantas veces pincharon en mi cuerpo. A pesar de eso, no sabían es que con su partida algo se llevaron, se perdió, sonidos imborrables, noches durmiendo en mi pequeña cama, pero evitando el frío junto a sus cuerpos.

Me despedí de otra el día de hoy. Nunca me acostumbrare a las huidas repentinas. Esa inocencia animal que nos hace creer que todo estará bien. 

sábado, 28 de julio de 2012

Conversación vaga en la micro de Valparaíso a Viña del Mar




-El otro día le compre sin ningún motivo una chaqueta North Face.
-¿En serio?
-Si, íbamos caminando por la calle y pasamos a ver ropa y se la regale. Pero ahora es su cumpleaños, se supone que tiene que ser algo más grande ¿pero que es más grande que eso?

Pausa

-Y si le compras algún anillo.
-Si, pero mínimo tienen que ser 40 lucas. Una entrada a Madonna podría ser.

domingo, 15 de julio de 2012

Confesión de un cliente frecuente



Fotografia: Carla Araneda (Revista Fuera de Foco)


Mi interés no es hacer un dibujo meloso y fanático de ti, de eso ya se ha hecho suficiente. Por ahí escuche una vez que las ciudades son en realidad mujeres, con su propia identidad y carácter. Ninguna otra criatura en el mundo se les podría comparar.

Valparaíso, ciudad de artistas pobres y de pecados, eres para mí una prostituta vieja. Tus cambios de ánimo, la versatilidad de tu cuerpo cansado, es solo comparable al espíritu de una hembra madura. En algún momento te vestiste de gala, pero el tiempo siempre avinagrado y tu constante mala racha te han dejado en harapos. Te pintas la cara con maquillaje barato y colores chillones. Lentejuelas y plumas pasadas de moda. Tu mal gusto es tu principal compañero. Pero nadie puede decirte nada, a las glorias pasadas no se les reprocha, se les deja vivir su mentira y su locura, porque estas vieja, cansada y tienes aires de ser la diva, aunque tus vecinas se rían de lo presuntuosa que eres. De tus dones el mejor son esas curvas a maltraer que remarcan tu figura.

Aunque fuiste una de las primeras en llegar al barrio, cubierta de oro y champaña, disfrutas de las malas compañías. Tienes fama de peligrosa, mentirosa y traicionera. Eres gentil con el ladrón y les das la espalda a las autoridades.

Ciudad de inspiraciones baratas. Soy severo contigo, porque eres sucia y así se trata a las de tu clase. ¿Así te gusta? Sabemos que si. Que te maltraten, te hablen duro, te utilicen para escribir en tu cuerpo cansado las barbaridades que claman del alma, te hagan vejaciones, te monten y te marquen como a una yegua.

Quizás pueda parecer que soy ingrato, desagradecido de tus bendiciones. Porque en más de una oportunidad me he refugiado en tus senos caídos implorando compañía. No ha sido una ni dos veces las oportunidades en que me he dejado abatir, borracho en tu entrepierna, llorando largamente por un amor perdido o no correspondido. Me haz visto sentarme en la barra de alguno de tus bares con melancolía. Cantando tu himno derramando el veneno dionisiaco sobre la mesa, caminando sin destino y maldiciendo mi suerte herida. Luego me recupero en ti y te dejo hasta la próxima vez que necesite de un poco de afecto. En ti nos podemos consolar de nuestro abandono por un bajo precio, porque eres callejera y trabajas independiente.

Debo dar gracias, si, gracias también por aquellas veces que silencio guardaste cuando entre las sombras de callejuelas sin nombre me viste quitarme la ropa junto a la amada de turno con la que te era infiel. Porque reconozco, ninguna de ellas ha tenido tanta experiencia como tu. Jamás podrán ser competencia para ti.

Valparaíso, disculpas te pido, pero no quiero vender postales de tus mejores ángulos, ante todo deseo me comprendas, porque los tiempos de Neruda ya pasaron hace rato. Como dijo un trovador moderno, eres puerto de mañas. La regalona de nostálgicos, bohemios, muertos de hambre y sinvergüenzas. A ti vuelven siempre tus hijos como las olas que revientan en tus playas frías y empedradas.

No importa cuanto escriban, canten o mientan sobre ti. Es fatal error creer conocerte totalmente. Eres la Maria Magdalena que todos necesitamos de vez en cuando, de cuando en vez. La Yoko inspiradora. Sabes como acariciarme y hacerme sentir un hombre saciado del placer carnal. Llevarme al éxtasis con solo mirarte en tu extraña geografía, comparada con otras más hermosas y bien mantenidas, tú, vieja y todo así te deseo salvajemente una, dos y hasta tres veces.

Yo soy solo ficción. En cambio tú, ciudad de muerte y complacencia, eres la realidad de todos. 

sábado, 30 de junio de 2012

Contrarios

Yo se que no podre tenerte, de un modo normal o anormal. De forma racional o irracional, consciente o inconsciente. Con mis manos o mis cadenas. Ni mi pluma podrá atraparte. Las fotografías que tengo de ti, solo son un esbozo. Sin pasión o calor. 

Aunque yo quiera, de la forma más fantástica, no podre tenerte. Sea de un modo artificial, mucho menos dictatorial. Tenerte es algo que se me ha prohibido. Ya fuese de un modo abstracto o concreto. Ni siquiera artísticamente me podre acercar a ti, olviden las rimas y los cánones musicales. Las parábolas o metáforas con sus reglas y configuraciones aleccionadoras, insuficientes para abarcar tu ancha definición. 

 Los sueños me fueron confiscados para que no parecieran un cliché barato, para que los quiero digo yo, si tu tampoco estas allí. Yo te oigo reír y esa es la prueba, contra todo el sarcasmo que nos cubre, cuando te siento se que existes. 

sábado, 7 de abril de 2012

Haciendo Memoria

Corren por mi mente como si hubiera sido ayer, las imagenes a 24 cuadros por segundo de aquel día en que nos conocimos. Salia de una clase hacia el patio del colegio, la profesora de matematicas me habia vuelto a felicitar. El mes de Junio es un mes interesante.

Tu vestias con un look mucho mas moderno, las profesoras pacatas siempre te molestaban por eso. Sin embargo ibas tan tranquila por la vida como siempre. Sin pensar en vulgaridades, lo tuyo siempre fueron cuestiones kantianas. Yo iba con mis pernos lentes y un zapato desabrochado. Sin embargo cuando nos vimos, sonreímos, quizás porque pensamos que habíamos encontrado en cada uno el opuesto perfecto. Tu eras popular y a mi no me saludaba ni el portero. Ibas a las fiestas y querían bailar contigo, yo me quedaba en la casa jugando Sudoku.


Los recuerdos corren ahora demasiado a prisa. No se a donde se van. Pero se que siempre recordare que nos sonreímos, que caminamos juntos, que encontramos en nuestras diferencias una felicidad casi perfecta, y esa casi perfección era la perfección real, porque lo perfecto no puede ser en realidad perfecto.

Nos separamos. Yo deje de lado mi walkman con cassettes piratas que tanto disfrutabas descansando junto a mi en la playa. ¿Que importaba que Cartagena no estuviera de moda? Te alejaste y también olvidaste una parte de ti, que se quedo hasta el día de hoy junto a mi.

Puede que no sea real que revivo día a día el momento en que nos conocimos. Pero lo único cierto, es que corren por mi mente, como si hubiera sido ayer.


sábado, 3 de marzo de 2012

Esas mujeres




Aunque no he tenido tantas ni a todas las que he querido, cada una de ellas ha significado algo en mi experiencia.

Todo esto puede sonar a un cliché barato, a papilla masticada y escupida. Pero eso no le quita cierta verdad al hecho de que piense en ellas, las recuerde con nostalgia y un extraño cariño. Curioso, ya que en algunos casos los finales no siempre fueron diplomáticos., más bien, todo lo contrario.

Silvio tiene razón, y es que he conocido mujeres de fuego y mujeres de nieve. Con estilos tan diferentes a mi mismo que me sorprende. Me hace pensar que quizás estoy equivocado, pero luego me tranquiliza saber que hay tantos que creen haber encontrado la mujer perfecta, y simplemente aunque suene negativo, se han acostumbrado y punto.

Tampoco creo que esto se trate de grandes epifanías, pero vaya uno a saber que significa todo esto y que importancia tiene realmente.

Pienso en esas mujeres, en cómo cada una de ellas me domestico y yo las domestique también, aunque eso en verdad ahora no puedo saberlo ¿me recordaran por alguna razón? ¿Por cuál? Yo las recuerdo, no a todas es cierto, con la misma fuerza, y en verdad algunas se han degradado con el tiempo. Pensamiento lógico. A las que recuerdo, generalmente como le sucede a todo el mundo, es en la música, esas canciones que sin saberlo en una tarde o una noche con los amigos, hicieron suya, egoístamente dejando esa asociación inevitable. También están los lugares que se adueñan del momento como las fotografías se adueñan de los rostros y los cambios de nuestro cuerpo.

Contigo mujer, compartimos a Coltrane y Davis en una noche de tristeza. Pero seguramente lo olvidaste. Otra dejo inevitablemente clavados los recuerdos de su presencia en Silvio y en cierto café de Valparaíso. Una no menos interesante, atornillo para siempre unas canciones de dudosa calidad a su retrato. Y otra, sinvergüenza, se adueño sin dudarlo de algunas películas. Escuchamos en el jardin a la Javiera Mena y a la Francisca Valenzuela. Te gustaba GEPE y yo aun creo que toda esa música es para gente depresiva y que se cree cool. La que se cree fashion, escuchaba Babasonicos y Miranda!, tuvimos nuestro disco de canciones, donde no faltaron Scissor Sister. En el terminal, por un accidente “Love Buzz”. Y lamentablemente con varias me une 31 minutos… Y la lista de cosas sigue, pero la más curiosa quizás sea el olor de los químicos que utilizan los dentistas.

Plazas, muelles, calles pérdidas en el cerro, escaleras nocturnas, bancos iluminados por una luz amarillenta, regalos repetidos, fotografías, viajes en tren, miradores, sobretodo miradores… y es que así es la vida de cualquier habitante del puerto y que busca, como en cada cerveza, en cada mujer algo que le sacuda las entrañas.

Me demore en escribir esto y queria pulirlo y complementarlo con mas cosas, pero si sigo dandole vueltas no lo termino nunca, y eso que es breve, porque a fin de cuentas, estas mujeres estan presentes en tantas cosas que ya no necesitan (ni merecen) mas espacios que ocupar.

Ademas, la próxima esta quizás esperando ahí, a la vuelta de la esquina.

Para terminar…como dice Américo “se que por algo, me haz de recordar”

sábado, 25 de febrero de 2012

Querer



"Yo quería quererte...pero no lo suficiente"